¿Buscas algo fresco, cremoso y que se prepare en minutos? Esta torta es la solución definitiva. ¡Sin horno y con un sabor que te hará repetir!

SOLO NECESITAS:

1 lata de duraznos en almíbar (¡guarda el líquido, es oro puro!).

1 lata de leche condensada.

1 taza de crema de leche (crema para batir).

Galletas de champagne (soletillas) o de vainilla.

PREPARACIÓN PASO A PASO:

LA CREMA PERFECTA: Licúa una parte de los duraznos junto con la leche condensada y la crema de leche hasta que tengas una mezcla suave y deliciosa.


EL SECRETO: Remoja ligeramente las galletas en el almíbar de la lata. ¡Esto le da una humedad increíble!

EL ARMADO: En un molde, ve creando capas: una base de galletas remojadas, luego una capa de la crema de durazno… ¡repite hasta llegar arriba!


EL TOQUE FINAL: Decora la superficie con el resto de los duraznos cortados en rodajas bonitas.

PACIENCIA: Lleva al refrigerador por lo menos 4 horas (si es de un día para otro, ¡queda aún mejor!).
