¿Hay algo más rico que el aroma de este pastel recién horneado? Es el acompañante perfecto para un café fresquito y lo mejor es que se prepara ¡todo en la licuadora!



Lo que necesitas:
Para la masa:

3 huevos

2 tazas de azúcar

1 taza de leche

1/2 taza de aceite

2 tazas de harina

1 cda de fermento químico (polvo de hornear)
Para la cobertura mágica:

3/4 taza de azúcar

1/2 taza de agua caliente

3 a 4 bananas cortadas a lo largo

¡Manos a la obra!
El Caramelo: Derrita el azúcar en una ollita y luego agregue el agua caliente con cuidado. Deje que espese un poquito.
El Molde: Vierta el caramelo solo en el fondo de un molde (sin hueco central) previamente engrasado. Acomode las bananas cortadas sobre el caramelo.

La Masa: En la licuadora, bata los huevos con el azúcar y el aceite. Agregue la leche y siga batiendo.
Harina y Toque Final: Incorpore la harina poco a poco con la licuadora encendida. Por último, agregue el fermento y bata solo un segundo para integrar.

Al Horno: Vierta la masa sobre las bananas y hornee a 200°C por 30 a 40 minutos.

EL SECRETO DE ORO: Engrasa y enharina solo las paredes laterales del molde, dejando el caramelo solo en el fondo. Así el pastel sube parejo y no queda demasiado empalagoso. ¡Queda de revista!

