Espárragos al horno con jamón y queso

Si te encantan los espárragos y buscas un plato sencillo para hornear, este gratinado de espárragos con jamón es perfecto. Los tiernos espárragos blancos se envuelven en un sabroso jamón de pavo, se bañan en una cremosa salsa de mantequilla y yema de huevo, y se cubren con queso rallado hasta que estén dorados. El resultado es un gratinado delicioso, aromático e ideal para una comida o cena reconfortante.

Especialmente durante la temporada de espárragos, esta receta es una forma estupenda de crear algo especial con pocos ingredientes. La combinación de los suaves espárragos, el delicado sabor a limón y el queso fundido hacen que este plato sea tan popular. Ya sea para la familia o para invitados, este gratinado es fácil de preparar y tiene una presentación fantástica.

Un gratinado cremoso de espárragos con jamón y queso: sencillo, sustancioso e ideal para la temporada de espárragos.

Ingredientes para 4 personas:

2 kg de espárragos blancos
Sal y pimienta
Una pizca de azúcar
1 limón orgánico
150 g de mantequilla
2 yemas de huevo
Un poco de nuez moscada
200 g de jamón de pavo en lonchas
40 g de queso rallado
Preparación:
Pele bien los espárragos blancos y corte los extremos leñosos. Llene una olla grande con agua y póngala a hervir con sal, una pizca de azúcar y unas rodajas de limón orgánico.

Añada los espárragos al agua hirviendo y cocine durante 10 a 15 minutos, según su grosor, hasta que estén tiernos pero aún firmes. Retírelos con cuidado y escúrralos bien.

Mientras tanto, derrita la mantequilla en una cacerola pequeña a fuego lento. Bata las yemas de huevo en un bol y añada poco a poco un poco de la mantequilla caliente. A continuación, incorpore lentamente el resto de la mantequilla. Sazone al gusto con sal, pimienta, un poco de nuez moscada y un chorrito de zumo de limón.

Precalienta el horno a 200 °C (390 °F).

Separa varios espárragos en porciones pequeñas y envuelve cada una con una loncha de jamón de pavo. Coloca los rollitos de espárragos uno al lado del otro en una fuente para hornear.

Vierte uniformemente la salsa de mantequilla y yema de huevo sobre los espárragos. Luego, espolvorea con el queso rallado.

Hornea la cazuela en el horno precalentado durante unos 15 a 20 minutos, hasta que el queso se derrita y adquiera un color dorado claro.

Déjala reposar brevemente después de hornear y sírvela inmediatamente caliente.

Principales ventajas:

Fácil de preparar

Versátil

Perfecta para ocasiones especiales

Sabor intenso gracias a ingredientes de alta calidad

Quien quiera disfrutar al máximo de la temporada de espárragos debería probar esta receta. Demuestra de forma impresionante que disfrutar de la comida no tiene por qué ser complicado, sino que depende de la calidad de los ingredientes y la atención al detalle.

Consejo: Este plato combina a la perfección con patatas cocidas, baguette fresca o una ensalada verde ligera. Para quienes prefieran un sabor más picante, pueden añadir queso parmesano o hierbas frescas picadas al guiso una vez terminado.

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