Los buñuelos de fresa hechos con masa de requesón son uno de los postres más populares de nuestra gastronomía. No es un postre pesado, sino un dulce delicado o una merienda que desprende un delicioso aroma a fresas frescas y mantequilla. La masa de requesón no necesita levar y se mantiene suave tras hornearse. Están en su punto justo después de cocinarlos, cuando la masa está suave y las fresas del interior están jugosas.
Puedes servirlas con mantequilla derretida, azúcar, requesón rallado o crema agria. La masa mantiene su forma perfectamente y queda suave. Es mejor usar requesón cortado en cubos, que no es tan fino como el requesón envasado.
Para las empanadillas
500 g de requesón blando
220 g de harina integral
1 huevo
una pizca de sal
12-16 fresas
Por servir
80 g de mantequilla derretida
azúcar glas al gusto
queso cottage duro rallado
crema agria al gusto
Procedimiento
En un bol, mezcla el requesón, el huevo y una pizca de sal. Añade la harina gruesa y amasa brevemente hasta obtener una masa suave. Deja reposar de 5 a 10 minutos. Mientras tanto, lava las fresas, sécalas y quítales los tallos.
Sobre una superficie enharinada, divide la masa en 12-16 porciones. Aplana cada porción, coloca una fresa en su interior y ciérrala bien. Coloca las albóndigas en agua hirviendo ligeramente salada.
Cocínalas durante unos 6-8 minutos, según su tamaño. Una vez que floten, déjalas cocinar un poco más. Retira las albóndigas y sírvelas con mantequilla derretida, azúcar glas, requesón rallado y crema agria, si lo deseas.
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