🌟 Ingredientes
Levadura en polvo: 20 g
Leche tibia: 2 tazas
Azúcar: 1/4 taza
Mantequilla: 150 g
Sal: 2 cucharaditas
Huevos: 2
Harina: 1200 g
🌟 Relleno
Mantequilla ablandada: 200 g
Ajo frito: 16 gramos
Queso parmesano: 50 gramos
Perejil: al gusto
Queso mozzarella: al gusto
Preparación: Rollitos de queso y ajo
- Activar la levadura
En un recipiente pequeño, mezclar 2 tazas de leche tibia con el azúcar y 20 g de levadura. Dejar reposar unos 10 minutos hasta que se forme espuma en la superficie. - Preparar la masa
En un bol grande o en el bol de una batidora potente, colocar 1200 g de harina y hacer un hueco en el centro. Añade la mezcla de levadura, 2 huevos, sal y 150 g de mantequilla (debe ser kom).
Integra todo y amasa durante unos 10 minutos (a mano o con un gancho) hasta obtener una masa suave y elástica que no se pegue a los dedos. - Primer levado
Coloca la masa en un bol ligeramente engrasado, cúbrela con un paño limpio y déjala reposar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que haya duplicado su tamaño. - Relleno
Mientras la masa fermenta, prepara el relleno:
Mezcla 200 g de mantequilla ablandada con 16 g de ajo asado (machacado), el queso parmesano y el ajo picado finamente. Debe tener una consistencia similar a la de una pomada. - Preparación de la masa
Aplana la masa presionándola suavemente.
Extiéndela sobre una superficie enharinada formando un rectángulo grande (de unos 0,5 cm de grosor).
Unta toda la superficie con la crema de mantequilla y el ajo que has preparado.
Cubre con queso mozzarella al gusto.
Estira la masa a lo largo del lado más largo. Formar un cilindro y cortar en trozos de unos 3-4 cm de ancho (para un corte más limpio, puedes usar un cortador de galletas). - Segundo horneado
Coloca los rollitos en una bandeja de horno (como en la foto), dejando un poco de espacio entre ellos.
Cúbrelos y déjalos reposar otros 20-30 minutos.
Hornea a 180 °C durante 25-30 minutos o hasta que estén dorados por fuera.
Consejo: Al sacarlos del horno, puedes añadirles un poco más de aceite con ajo y perejil para darles un brillo irresistible.