El postre más tentador, cremoso y lleno de sabor intenso. ¡Un auténtico paraíso para los chocoadictos! Ideal para darse un capricho sin salir de casa.


Ingredientes (2 raciones):

Helado de chocolate casero (opcional):
2 tazas de nata para montar bien fría
1 taza de leche condensada
½ taza de cacao puro sin azúcar (tamizado)
1 cucharadita de esencia de vainilla

Ganache de chocolate:

1 taza de chocolate negro troceado
½ taza de nata caliente

Decoración:
Nata montada (casera o de spray)
Virutas o trocitos de chocolate
Salsa de chocolate extra (opcional)
Cerezas, nueces o galletas en trozos (opcional)

Paso a paso irresistible:

Helado casero de chocolate
Monta la nata fría hasta que tenga textura aireada.
Incorpora la leche condensada, el cacao y la vainilla con movimientos suaves hasta lograr una crema uniforme.
Guarda la mezcla en un recipiente hermético y congela mínimo 6 horas.

Ganache perfecta
Calienta la nata sin que llegue a hervir y viértela sobre el chocolate troceado.
Remueve hasta que quede una crema brillante y sedosa.
Deja templar antes de usarla.

Monta tu sundae soñado
Sirve 2 o 3 bolas de helado en copas frías.
Añade la ganache por encima.
Corona con nata montada y el topping que más te guste: virutas de chocolate, nueces crujientes, galletas o la clásica cereza roja.

Truco final:
Sírvelo en copas de cristal helado, añade un barquillo o una mini galleta y tendrás un sundae de revista, digno de la mejor heladería.

