El pastel de requesón y mermelada es uno de esos postres caseros sencillos que puedes preparar sin necesidad de pesar ingredientes complicados. Es rápido, fácil e ideal para acompañar el café , para hornear durante el fin de semana o para una visita. La masa es maravillosamente suave y el relleno de requesón le da al pastel una textura esponjosa. La mermelada, por su parte, le aporta un agradable sabor afrutado.
Puedes prepararlo con ingredientes comunes que seguro tienes en tu despensa. Además, no requiere una fermentación complicada ni largas esperas. Simplemente prepara la masa, viértela sobre una bandeja para hornear, añade requesón y mermelada por encima y hornea. ¡Hasta un principiante puede hacerlo!
Masa
- 2 tazas de harina común
- 1 taza de azúcar granulada
- 1/2 taza de aceite
- 1 taza de leche
- 2 huevos
- 1 polvo de hornear
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- 1 tarrina de requesón
- azúcar al gusto
- azúcar de vainilla
- mermelada de ciruela al gusto
Procedimiento
- En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar y el polvo para hornear. Incorpora la leche, el aceite y los huevos. Forma una masa suave y sin grumos que se extienda fácilmente sobre la bandeja para hornear.
- Vierta la masa sobre una bandeja para hornear forrada con papel de horno y extiéndala uniformemente. En un bol, mezcle el requesón, el azúcar y el azúcar avainillado. Si lo desea, puede añadir huevos.
- Extiende el requesón sazonado sobre la masa formando pequeños montoncitos. Añade la mermelada cucharada a cucharada entre el requesón. Hornea durante 30-40 minutos a 180 grados. Sabrás que el pastel está listo cuando se dore.
¡Comparte esta receta de un delicado pastelito en taza con requesón y mermelada con tus amigos! ¡ Seguro que también les encantará!