Ingredientes:
Para la base:
5 yemas de huevo
5 claras de huevo
150 g de azúcar
1 sobre de azúcar vainillado
100 g de harina
1 pizca de levadura en polvo
Para el relleno:
250 g de queso quark o requesón bajo en grasa
250 g de Quimiq (un tipo de queso crema)
1 taza de nata para montar
1 sobre de azúcar vainillado
Zumo de ½ limón
100 g de azúcar
250 g de fresas
Para espolvorear:
Azúcar glas
Preparación:
Batir las yemas de huevo hasta que estén espumosas.
Añadir gradualmente dos tercios del azúcar y el azúcar vainillado.
Batir hasta obtener una mezcla ligera y cremosa.
Batir las claras de huevo a punto de nieve.
Añadir simultáneamente el resto del azúcar y seguir batiendo.
Incorporar con cuidado las claras batidas a la mezcla de yemas.
Mezcla la harina con el polvo de hornear e incorpóralo con cuidado.
Vierte la masa en un molde redondo para pastel.
Hornea a aproximadamente 180 °C (350 °F) durante unos 10-15 minutos.
Deja enfriar completamente.
Para el relleno, bate el Quimiq hasta que esté suave.
Añade el queso quark o requesón bajo en grasa, el azúcar, el azúcar vainillado y el jugo de limón.
Mezcla todo bien.
Bate la crema de leche o la nata doble hasta que se formen picos firmes e incorpórala suavemente.
Corta la base del pastel fría por la mitad horizontalmente.
Coloca un aro de repostería alrededor de la primera capa.
Unta la crema sobre la primera capa.
Lava y corta las fresas y colócalas sobre la crema.
Coloca la segunda capa de pastel encima.
Refrigera el pastel durante varias horas hasta que esté firme.
Espolvorea con azúcar glas antes de servir.
¡Disfruta! 🍓🍰