Ingredientes
Para la masa:
3 huevos
3 cucharadas de agua fría
125 g de azúcar
75 g de harina
75 g de maicena
1 cucharadita de levadura en polvo
Para el relleno:
500 g de queso quark (bajo en grasa)
250 g de mascarpone
1 sobre de azúcar vainillado
50 g de azúcar
1 tarro de compota de manzana con trocitos
2 tazas de nata para montar
2 sobres de estabilizador de nata
Azúcar glas para espolvorear
Preparación
Separar las claras de las yemas. Batir las claras a punto de nieve con 3 cucharadas de agua fría.
Batir las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla ligera y cremosa.
Cubrir las claras batidas con la mezcla de yemas. Tamizar la harina, la maicena y la levadura en polvo, e incorporar suavemente.
Vierter la masa en un molde desmontable y hornear a 175 °C (350 °F) durante aproximadamente 18-20 minutos.
Deja enfriar el bizcocho por completo y luego córtalo por la mitad horizontalmente.
Para el relleno, mezcla el quark bajo en grasa, el mascarpone, el azúcar vainillado y el azúcar hasta obtener una crema homogénea.
Incorpora la compota de manzana.
Bate la nata con el estabilizador de nata hasta que se formen picos firmes y luego incorpórala suavemente a la mezcla de quark y mascarpone, poco a poco.
Coloca un aro de repostería alrededor de la primera capa de bizcocho. Extiende la crema uniformemente sobre ella.
Coloca la segunda capa de bizcocho encima y refrigera el pastel, preferiblemente toda la noche.
Espolvorea con azúcar glas antes de servir.
¡Que lo disfrutes! 🍰