¡En solo 5 minutos querrás prepararlo una y otra vez!

Ingredientes:

4 huevos
180 g de azúcar
1 sobre de azúcar vainillado
120 ml de aceite
120 ml de agua
1 taza de harina
1 sobre de levadura en polvo
Fruta (por ejemplo, fresas, cerezas)
Azúcar glas para espolvorear Preparación
Prepara la masa: En un bol grande, bate los huevos, el azúcar y el azúcar de vainilla hasta obtener una mezcla cremosa. Añade el aceite y el agua y mezcla bien.

Incorpora los ingredientes secos: Agrega la taza de harina y el polvo para hornear a la mezcla de huevo y azúcar. Revuelve bien hasta obtener una masa homogénea. Asegúrate de que no queden grumos.

Añade la fruta: Incorpora suavemente la fruta elegida (por ejemplo, fresas o cerezas) a la masa. Puedes picar la fruta previamente o dejarla entera; ¡tú decides!

Horneado: Engrasa un molde para hornear y extiende la masa uniformemente. Hornea en un horno precalentado a 180 °C (350 °F) durante unos 20-25 minutos, o hasta que el bizcocho esté dorado y al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.

Para servir: Una vez frío, desmolda el bizcocho y espolvorea con azúcar glas. Se puede servir tibio o frío, ¡y está delicioso!👨‍🍳 Preparación:

Prepara la masa: En un bol grande, bate los huevos y el azúcar hasta obtener una mezcla ligera y cremosa. Añade el aceite de girasol y mezcla bien.

Incorpora el pudín en polvo y la levadura en polvo: Tamiza los pudines en polvo de chocolate y vainilla y la levadura en polvo sobre la mezcla de huevo y mezcla bien. La masa quedará espesa, pero aún fácil de remover.

Horneado: Cubre una bandeja de horno (aprox. 30 × 40 cm) con papel de hornear y extiende la masa uniformemente. Hornea en un horno precalentado a 180 °C (350 °F) durante unos 20-25 minutos, hasta que el bizcocho esté bien cocido y dorado. Comprueba con un palillo de madera: si sale limpio, el bizcocho está listo. Retira del horno y deja enfriar completamente.

Monta la nata: En un bol, bate la nata para montar con el azúcar avainillado y el estabilizante de nata hasta que se formen picos firmes.

Prepara las cerezas: Escurre las cerezas ácidas y reserva el jugo. Guarda un poco de jugo para remojar el bizcocho más tarde.

Monta el bizcocho: Empapa la base de bizcocho fría sobre la bandeja de horno con el jugo de cereza reservado para que quede bien húmeda. Luego, extiende la nata montada uniformemente sobre el bizcocho.

Cerezas y decoración: Distribuye las cerezas uniformemente sobre la nata y presiónalas ligeramente. Si lo deseas, decora con virutas de chocolate para realzar el sabor a cereza de la Selva Negra.

Enfría y sirve: Refrigera el bizcocho durante al menos 1-2 horas (o toda la noche) para que los sabores se mezclen y el bizcocho se endurezca.

Este bizcocho de cereza Selva Negra es un verdadero clásico: húmedo, chocolatoso y con una deliciosa capa de nata y cerezas. ¡Ideal para cualquier merienda o ocasión especial!

💡 Consejos adicionales:

Para un sabor a chocolate más intenso: Espolvorea virutas de chocolate sobre la nata montada después de servir o añade un glaseado de chocolate.

Para una versión sin alcohol: simplemente usa jugo de cereza en lugar de kirsch, o añade un poco de extracto de vainilla para darle más sabor.

Pastel sin hornear: si buscas una opción aún más rápida, puedes sustituir la base de bizcocho por una base de bizcocho comprada.

Leave a Comment