Bizcochos con fresas y nata: ligeros y esponjosos.


Las porciones de bizcocho con fresas, crema y gelatina son uno de los postres caseros más populares. Son ligeros, frescos y especialmente adecuados cuando se dispone de fresas frescas. El bizcocho esponjoso se complementa con una delicada crema, fruta jugosa y una brillante capa de gelatina, que le da al postre una apariencia atractiva. Su preparación es sencilla y solo se necesitan ingredientes básicos.

Son perfectas como postre para acompañar una taza de café por la tarde, para hornear durante el fin de semana o para reuniones familiares. Conservan bien su forma al refrigerarlas y están aún más ricas al día siguiente. Para obtener los mejores resultados, utilice nata montada fría y fresas maduras.

Cuerpo
6 huevos
220 g de azúcar extrafino
6 cucharadas de agua caliente
220 g de harina semigruesa
1 paquete de levadura en polvo
Crema
2 tazas de crema agria
250 g de nata para montar
3 cucharadas de azúcar glas
1 azúcar de vainilla
Por completar
500 g de fresas
2 bolsas de gelatina para pasteles
Procedimiento
Bate los huevos y el azúcar hasta que espese. Agrega el agua caliente y bate brevemente. Finalmente, incorpora la harina mezclada con el polvo de hornear. Extiende la masa sobre una bandeja para hornear forrada con papel de horno.
Hornea durante 15-20 minutos a 180 grados. Deja enfriar la base horneada. Bate la crema hasta que esté firme, mezcla la crema agria con el azúcar glas y el azúcar avainillado, y finalmente incorpora la crema batida con movimientos envolventes.
Extiende la crema batida uniformemente sobre la base. Lava las fresas, sécalas, córtalas en rodajas y colócalas sobre la crema. Prepara la gelatina para pastel siguiendo las instrucciones del paquete, déjala enfriar brevemente y viértela sobre las fresas. Refrigera durante 3 horas.

¡Comparte esta receta de rebanadas de bizcocho con fresas y crema batida con tus amigos! ¡ Seguro que también les encantará!

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