Té de burbujas de kéfir con fruta: esponjoso y suave.

La bublanina es uno de esos postres que no requieren ingredientes complejos. Es un ejemplo de cómo combinar sencillez con ligereza y frescura. Gracias al kéfir, la masa es naturalmente flexible, suave y esponjosa , sin ser pesada ni demasiado dulce. Es ideal como postre después del almuerzo dominical o como sorpresa para un invitado inesperado. Su gran ventaja es su versatilidad.

Puedes prepararlo con prácticamente cualquier fruta que tengas a mano. Puedes usar fruta fresca, congelada o en compota. En primavera con fresas, en verano con cerezas y en invierno con fruta congelada. Prepárate una taza de tu café favorito y disfruta de este postre.

Ingredientes

  • 300 g de harina semigruesa
  • 250 ml de kéfir
  • 2 huevos
  • 100 ml de aceite
  • 1 polvo de hornear
  • una pizca de sal
  • fruta al gusto
  • azúcar glas para espolvorear

Procedimiento

  1. En un bol, bate los huevos y el azúcar hasta que se forme una espuma ligera. Vierte el kéfir junto con el aceite y mezcla brevemente. Espolvorea con la harina mezclada con levadura en polvo y una pizca de sal.
  2. Mezcla ligeramente para que la masa quede esponjosa. Vierte la masa sobre una bandeja para hornear engrasada y enharinada. Coloca los trozos de fruta encima. Puedes enharinar los trozos más grandes para que no se hundan.
  3. Precalienta el horno a 170-180 grados. Hornea durante unos 30-40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el pastel, este salga limpio. Deja enfriar el pastel brevemente y espolvorea con azúcar glas.

¡Comparte esta receta de dulce de kéfir esponjoso con fruta con tus amigos! ¡ Seguro que también les encantará! 

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