¿Buscas un postre sencillo y clásico que le encantará a toda la familia? Este pastel Linz con crema pastelera es una excelente opción para cualquier ocasión. La delicada masa de mantequilla se complementa con una suave crema de crema agria y natillas , agradablemente refrescada con ralladura y jugo de limón. Gracias a esta combinación, resulta maravillosamente suave, ligero y con un sabor fresco, sin ser excesivamente dulce.
Es muy fácil de preparar y no requiere ingredientes complicados. Es ideal como postre para invitados, celebraciones familiares o para acompañar una taza de café por la tarde. Se disfruta mejor después de unas horas en el refrigerador, cuando la crema se solidifica y los sabores se integran a la perfección.
Masa
- 400 g de harina común
- 200 g de mantequilla
- 150 g de azúcar extrafino
- una pizca de sal
- 1 huevo
- 20 ml de leche
Crema
- 2 paquetes de pudín de vainilla
- 500 ml de leche
- 150 g de azúcar
- 600 g de crema agria
- ralladura de 1 limón
- zumo de limón al gusto
Procedimiento
- Prepara una masa suave con harina, azúcar, sal, mantequilla, huevos y leche. Envuélvela y déjala reposar en el refrigerador durante 30 minutos. En una cacerola, cocina un pudín espeso con leche, polvo para pudín y azúcar.
- Deja enfriar y añade la crema agria, la ralladura de limón y el zumo de limón. Divide la masa en dos partes iguales. Estira la primera parte y colócala en una bandeja para hornear.
- Extiende la crema batida uniformemente sobre la masa y cúbrela con la segunda lámina de masa. Hornea durante unos 40 minutos a 160 grados. Luego, déjala enfriar en el refrigerador durante al menos 2 horas. Espolvorea ligeramente con azúcar glas.
¡Comparte esta receta de pastel Linz de masa quebrada con crema pastelera con tus amigos! ¡ Seguro que también les encantará!