Rodajas de melocotón con pudín de vainilla: preparación sencilla.

Las rebanadas de durazno con pudín se han vuelto populares por su sencilla preparación y delicioso sabor. Son ideales como postre para acompañar una taza de café por la tarde, para una celebración familiar o para hornear en casa el fin de semana. El bizcocho esponjoso, preparado con masa de taza, es maravillosamente suave, mientras que la capa de duraznos jugosos le da un toque fresco. Todo el postre se corona con un delicado pudín de vainilla hecho con jugo de frutas.

La gran ventaja es que puedes adaptar la receta a tu gusto y usar otras frutas favoritas en lugar de duraznos. Gracias a su sencilla preparación, hasta un principiante puede hacer este postre. Sabe mejor bien frío, cuando el pudín tiene una consistencia firme.

Masa
2 tazas de harina semigruesa
1 taza de azúcar granulada
1 taza de leche
1 taza de aceite
2 huevos
1 polvo de hornear
Capa superior
1 lata de duraznos
Capa de pudín
jugo de duraznos en compota
agua hasta un volumen total de 500 ml
2 pudines de vainilla
1/2 taza de azúcar
Procedimiento
En un bol, bate los huevos con el azúcar. Añade el aceite y la leche y mezcla. Por último, incorpora la harina mezclada con el polvo de hornear. Vierte la masa sobre una bandeja de horno engrasada y forrada con papel vegetal.
Hornea durante 30-35 minutos a 180 grados hasta que la corteza esté dorada. Deja enfriar completamente la corteza horneada. Extiende los duraznos escurridos uniformemente sobre la corteza.
Añade agua al zumo de compota hasta completar un volumen de 500 ml. Agrega el azúcar y prepara el pudín de vainilla siguiendo las instrucciones. Vierte el pudín aún caliente sobre la fruta y extiéndelo uniformemente. Deja enfriar y luego refrigera durante al menos 2 horas.

¡Comparte esta receta de rodajas de durazno con pudín de vainilla con tus amigos! ¡Seguro que también les encantará!

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