Esta receta es una de las básicas de nuestra cocina. Los buñuelos de requesón son ligeros, esponjosos y a la vez saciantes. Son ideales como almuerzo dulce o como postre . La masa de requesón es mucho menos densa que la masa de patata clásica. Puedes rellenar los buñuelos con fruta de temporada a tu gusto. Lo más común es rellenarlos con fresas, albaricoques, ciruelas o arándanos.
En verano se pueden preparar con fruta fresca y en invierno con compota o congelada. Se sirven con mantequilla derretida, azúcar o requesón. Su preparación es sencilla y hasta un principiante puede hacerlas.
Ingredientes
- 250 g de requesón blando
- 80 g de harina semigruesa
- 1-2 cucharadas de azúcar
- 1 huevo
- una pizca de sal
- fruta al gusto
- mantequilla para espolvorear
- azúcar glas para espolvorear
Procedimiento
- Mezcla el requesón, los huevos, la harina, el azúcar y la sal. Forma una masa suave y que no se pegue. Si la masa está demasiado líquida, añade un poco más de harina. Déjala reposar 10 minutos.
- Lava la fruta, retira los tallos y las semillas. Corta los trozos más grandes por la mitad. Separa trozos de la masa, envuelve cada trozo con fruta y dales forma de empanadillas.
- Cueza las albóndigas en agua hirviendo con sal durante 6-8 minutos, hasta que floten. Luego, cocínelas durante 2 minutos más. Retírelas con un cucharón. Vierta mantequilla derretida por encima y espolvoree con azúcar. También puede añadir requesón o semillas de amapola molidas.
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