Las albóndigas caseras son un clásico de nuestra gastronomía. La mayoría las asocia con las comidas familiares o los domingos. Preparar este plato es sorprendentemente sencillo. Solo necesitas unos pocos ingredientes básicos que seguramente ya tienes en casa. El sabor de las albóndigas es delicado y a la vez muy característico. Son ideales tanto para el día a día como para ocasiones especiales.
La combinación de carne picada, cebolla y especias crea una armonía perfecta de sabores . El panecillo remojado y el huevo le aportan jugosidad. Gracias a ellos, la carne no se deshace y conserva su forma a la perfección. Al hornearla, se forma una costra ligeramente crujiente en la superficie. Por dentro, la albóndiga es suave y tierna. Incluso un principiante puede prepararla.
Ingredientes
- 500 g de carne picada (mezcla de ternera y cerdo)
- 150 ml de leche
- 1 rollo
- 1 huevo
- 2 dientes de ajo
- sal, pimienta y mejorana
- un poco de pan rallado para espesar
Procedimiento
- Remoje el panecillo en leche y espere a que se ablande. Pique finamente la cebolla y fríala ligeramente con un poco de aceite o manteca para darle un toque dulce.
- En un bol, mezcla la carne, el panecillo escurrido, el huevo, la cebolla y el ajo. Añade sal, pimienta y mejorana al gusto. Mezcla bien todos los ingredientes con las manos. Si la mezcla está demasiado líquida, añade pan rallado.
- Forme un cilindro con la mezcla y colóquelo sobre una bandeja para hornear forrada con papel de horno. Hornee durante 45-50 minutos a 180 grados hasta que el pastel de carne esté dorado y tenga una costra crujiente.
¡Comparte esta receta de albóndigas caseras como las de la abuela con tus amigos! ¡ Seguro que también les encantará!