El pastel de grosellas con nieve es uno de los postres favoritos de nuestra cocina. Ha ganado popularidad gracias a su excelente equilibrio de sabores. Combina una masa suave y esponjosa con grosellas ligeramente ácidas y una ligera capa de nieve de claras de huevo. Se suele preparar en una bandeja para hornear, lo que lo convierte en un postre ideal para celebraciones familiares o para hornear los fines de semana. Además, combina a la perfección con una taza de café por la tarde.
La gran ventaja de esta receta es su sencillez . Si sigues las proporciones correctas de los ingredientes, obtendrás un bizcocho que no quedará seco ni demasiado dulce. Las pasas le aportan frescura y jugosidad, mientras que la nieve crea una capa esponjosa y deliciosa en la superficie.
Masa
- 4 yemas de huevo
- 180 g de azúcar glas
- 1 azúcar de vainilla
- 350 g de harina semigruesa
- 1 polvo de hornear
- 180 ml de aceite
- 180 ml de leche
- una pizca de sal
Nieve con grosellas
- 4 claras de huevo
- 180 g de azúcar glas
- 400 g de grosellas rojas
- 1 cucharada de maicena
Procedimiento
- Batir las yemas con el azúcar y el azúcar avainillado hasta que estén espumosas. Añadir el aceite, la leche y, por último, incorporar la harina mezclada con la levadura en polvo y una pizca de sal. Engrasar una bandeja de horno de 30 × 40 cm y enharinarla.
- Extiende la masa sobre una bandeja para hornear y hornea durante 15-18 minutos a 170 grados. Bate las claras a punto de nieve y añade gradualmente el azúcar. Mezcla las pasas limpias y secas con la fécula e incorpóralas a la mezcla.
- Retire la bandeja del horno y extienda la nieve de grosella uniformemente sobre la base precocida. Vuelva a colocar el pastel en el horno y hornee durante otros 15-20 minutos a 160-170 grados, hasta que la nieve esté ligeramente dorada.
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