Ingredientes para la base:
250 g de galletas de mantequilla
120 g de mantequilla derretida
Para la crema:
500 g de queso quark (o queso crema)
400 g de yogur natural
400 ml de nata para montar
2 sobres de azúcar vainillado
80 g de azúcar glas
1-2 cucharadas de zumo de limón
6 hojas de gelatina o 1 sobre de gelatina en polvo
Para la capa de fresas:
500-600 g de fresas frescas o congeladas
2-3 cucharadas de azúcar
1 cucharada de zumo de limón
Para decorar:
chocolate blanco rallado o coco rallado
Preparación:
Desmenuza finamente las galletas de mantequilla.
Derrite la mantequilla y mézclala con las migas de galleta.
Presiona la mezcla de galletas firmemente sobre una bandeja de horno pequeña o en un molde rectangular.
Enfría la base.
Para la crema, mezcla el queso quark, el yogur natural, el azúcar vainillado, el azúcar glas y el zumo de limón hasta obtener una mezcla homogénea.
Remoje o prepare la gelatina según las instrucciones del paquete.
Disuelva la gelatina suavemente e incorpórela a 2-3 cucharadas de crema de requesón.
Luego, incorpore la mezcla de gelatina al resto de la crema.
Bata la crema hasta que se formen picos firmes e incorpórela suavemente.
Extienda la crema sobre la base de galleta y alise la superficie.
Refrigere el pastel durante aproximadamente 1 hora.
Para la capa de fresa, caliente brevemente las fresas con el azúcar y el jugo de limón en una cacerola.
Cocine a fuego lento durante unos minutos hasta que se forme una salsa de fresa afrutada.
Si lo desea, tritúrela ligeramente o déjela con trozos.
Deje enfriar la mezcla de fresa.
Luego, extiéndala sobre la crema de requesón.
Refrigere el pastel durante al menos 3-4 horas, preferiblemente toda la noche.
Antes de servir, espolvoree con chocolate blanco rallado o coco rallado.
Corte en rebanadas y disfrute frío.
¡Buen provecho! 🍓✨