Ingredientes:
2 1/4 tazas (530 ml) de agua tibia
1 cucharada (12 g) de azúcar
1 cucharada (9 g) de levadura seca activa
2 cucharadas (30 ml) de aceite de oliva
1 cucharada (18 g) de sal kosher
5 tazas (600 g) de harina de pan, más un poco más para trabajar la masa
Queso en hebras o palitos de mozzarella para la masa
Tus ingredientes favoritos para pizza (salsa, queso, carnes, verduras, etc.)
Instrucciones:
En un tazón grande, combina el agua tibia, el azúcar y la levadura. Deja reposar durante unos 5 minutos o hasta que la mezcla se vuelva espumosa.
Agrega el aceite de oliva, la sal kosher y la harina de pan a la mezcla de levadura. Mezcla hasta formar una masa.
Amasa la masa sobre una superficie enharinada durante unos 10 minutos o hasta que quede suave y elástica.
Coloca la masa en un bol engrasado, cúbrela con un paño húmedo y déjala reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
Precalienta el horno a 245 °C (475 °F). Si tienes una piedra para pizza, colócala también en el horno para precalentarla.
Golpea la masa y divídela en dos porciones iguales. Extiende una porción sobre una superficie enharinada para formar una base de pizza.
Coloca queso en tiras o palitos de mozzarella alrededor del borde de la base de la pizza, dejando un poco de espacio desde el borde. Dobla la masa sobre el queso y presiona para sellar.
Agrega tus ingredientes favoritos para pizza en el centro de la pizza.
Transfiere con cuidado la pizza a la piedra para pizza precalentada o a una bandeja para hornear. Hornea durante unos 12 a 15 minutos o hasta que la corteza esté dorada y el queso burbujee.
Repite el proceso con la segunda porción de masa.
Corta y sirve la pizza con masa rellena caliente. ¡Disfruta de tu deliciosa y quesosa pizza con masa rellena! 😊