Ingredientes
Para la masa:
- 1 2/3 tazas de leche (400 ml, temperatura ambiente)
- 2 huevos grandes
- 1 cucharadita de pimentón
- 1/2 cucharadita de pimienta negra molida
- 1 cucharadita de sal
- 3 cucharadas de aceite vegetal (45 ml)
- 1 2/3 tazas de harina de trigo (200 g, tamizada)
Para el relleno:
- 50 g de cebolla verde finamente picada
- 0,7 oz de eneldo (20 g, finamente picado)
- 3,5 oz de queso americano (100 g, rallado)
- 3,5 oz de queso mozzarella (100 g, rallado)
- 0,7 oz de mantequilla (20 g, para engrasar)
Preparando la masa
- Combine los ingredientes húmedos: En un tazón grande, vierta la leche a temperatura ambiente . Añada la sal , el pimentón , la pimienta negra molida y el aceite vegetal . Rompa los huevos y bata todo hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
- Incorporar la harina: Incorporar gradualmente la harina de trigo tamizada a los ingredientes húmedos, batiendo continuamente para evitar grumos. La masa resultante debe ser suave y tener una consistencia similar a la de la masa para panqueques.
Añadiendo el queso y las hierbas
- Picar y mezclar: Picar finamente las cebollas verdes y el eneldo , luego incorporarlos a la mezcla de masa, asegurándose de que estén distribuidos uniformemente en toda la masa.
- Rallar y añadir queso: Rallar el queso americano y el mozzarella con un rallador grueso. Añadir el queso rallado a la masa, removiendo suavemente para crear bolsas de queso que se derritan con facilidad durante la cocción.
Cocinando los panes planos
- Calienta la sartén: Coloca una sartén para panqueques o una sartén antiadherente a fuego medio. Engrásala ligeramente con un poco de aceite vegetal para evitar que se pegue.
- Vierta la masa: Vierta un cucharón pequeño de masa en la sartén caliente, extendiéndola uniformemente para cubrir la superficie. La masa debe quedar ligera, similar a la de un panqueque.
- Agregar el relleno de queso: A medida que la masa comience a cuajar, espolvoree más queso rallado sobre una mitad del pan plano. Doble la otra mitad sobre el queso para formar un semicírculo, atrapando el relleno de queso en su interior.
- Cocción perfecta: Voltee el pan plano con cuidado para asegurar una cocción uniforme por ambos lados. Cocine hasta que ambos lados estén dorados y el queso se haya derretido, creando una superficie crujiente con un centro cremoso y cremoso.
- Presentación: Una vez cocido, retire el pan plano de la sartén y colóquelo en un plato. Opcionalmente, úntelo con un poco de mantequilla para darle más sabor y textura.
Sugerencias de presentación
Estos panes planos de leche con queso y hierbas se disfrutan mejor calientes, recién salidos de la sartén. Son un delicioso refrigerio o plato principal por sí solos, pero también se pueden acompañar con una ensalada, un tazón de sopa o una salsa como tzatziki o crema agria.
Consejos para el éxito
- Masa consistente: asegúrese de que la masa esté suave y sin grumos para garantizar una cocción uniforme.
- No llene demasiado: evite llenar demasiado los panes planos con queso, ya que esto puede dificultar darles la vuelta y provocar que el queso se escape.
- Ajustar el calor: si los panes planos se doran demasiado rápido, reduzca ligeramente el fuego para permitir que el queso del interior se derrita sin quemar el exterior.
Información nutricional
- Tamaño de la porción: 1 pan plano (basado en 6 porciones)
- Calorías: Aproximadamente 220 kcal
- Grasa total: 12 g
- Grasas saturadas: 6 g
- Colesterol: 80 mg
- Sodio: 450 mg
- Carbohidratos totales: 15 g
- Fibra dietética: 1 g
- Azúcares: 2g
- Proteína: 10 g
Conclusión
Estos panes planos de leche con queso y hierbas son un plato delicioso y versátil, perfecto para cualquier momento del día. La combinación de un pan plano suave y esponjoso con queso derretido y hierbas frescas es reconfortante y saciante. Ya sea para el desayuno, el almuerzo o una cena ligera, estos panes planos seguro que les encantarán a todos. ¡Disfruta de su delicioso sabor a queso en cada bocado!