Ingredientes
- 100 g (3,5 oz) de nueces, finamente picadas
- 60 g (2,1 oz) de avellanas tostadas, finamente picadas
- 25 g (0,9 oz) de arándanos secos, remojados y escurridos
- 25 g (0,9 oz) de pasas, remojadas y escurridas
- 30 g (1 oz) de anacardos, finamente picados
- 2 cucharadas de semillas de calabaza
- 1 cucharada de semillas de sésamo
- 1 cucharadita de semillas de anís
- 3 cucharadas de miel
- 120 g (4,2 oz) de chocolate sin azúcar, derretido
- 30 g (1 oz) de almendras tostadas y finamente picadas
Instrucciones
1. Preparar las nueces y semillas
Comience picando finamente 100 g de nueces y 60 g de avellanas tostadas. El picado fino permite que estos frutos secos se integren bien en la masa, proporcionando una textura uniforme en todas las galletas. A continuación, tueste 30 g de almendras en una sartén antiadherente a fuego alto durante aproximadamente 1 minuto . Esto realza su sabor, haciéndolas más aromáticas y crujientes.
2. Remojar las frutas secas
Mientras se preparan los frutos secos, remoje 25 g de arándanos rojos secos y 25 g de pasas en recipientes separados con agua fría. El remojo ayuda a rehidratar ligeramente las frutas, haciéndolas más jugosas y también a eliminar cualquier resto de conservantes. Escurra bien las frutas después del remojo y séquelas con papel absorbente para eliminar el exceso de humedad.
3. Mezclar los ingredientes
En un tazón grande, combine las nueces picadas, las avellanas, 30 g de anacardos picados, las almendras tostadas, 2 cucharadas de semillas de calabaza, 1 cucharada de semillas de sésamo y 1 cucharadita de semillas de anís. Mezcle bien estos ingredientes para asegurar una distribución uniforme de los sabores.
A continuación, añade los arándanos rojos y las pasas escurridos al bol, seguidos de 3 cucharadas de miel. La miel actúa como edulcorante y aglutinante natural, ayudando a mantener la mezcla unida. Mezcla todo bien hasta obtener una mezcla consistente que se pueda moldear fácilmente en galletas.
4. Dar forma y hornear las galletas
Precalienta el horno a 180 °C (350 °F) y forra una bandeja para hornear con papel vegetal. Usa un cortador de masa para dar forma a las galletas, asegurándote de que cada una tenga la misma cantidad de mezcla para que se horneen uniformemente. También puedes darles forma a mano, presionando la mezcla firmemente para formar discos compactos.
Coloca las galletas moldeadas en la bandeja de horno preparada, dejando un poco de espacio entre ellas. Hornea las galletas en el horno precalentado durante unos 15 minutos o hasta que estén doradas. El horneado realzará el sabor de los frutos secos y las semillas, además de darles un delicioso toque crujiente.
5. Sumergir en chocolate
Mientras se hornean las galletas, derrite 120 g de chocolate sin azúcar al baño maría. Una vez que el chocolate esté suave y completamente derretido, retíralo del fuego.
Después de que las galletas se hayan horneado y enfriado un poco, sumerja la mitad de cada una en el chocolate derretido. El contraste entre la crujiente textura de la galleta y el suave y rico chocolate crea un delicioso equilibrio de texturas y sabores.
6. Colocar y servir
Coloque las galletas bañadas en chocolate sobre papel vegetal y déjelas reposar en el refrigerador durante unos 15 minutos . Esto permite que el chocolate cuaje, dándoles un acabado brillante y profesional.
Una vez endurecido el chocolate, tus galletas de nueces y semillas bañadas en chocolate estarán listas para disfrutar. Son el desayuno perfecto o un refrigerio saludable a cualquier hora del día.
Información nutricional (por galleta)
Calorías: 180 kcal
Carbohidratos: 15 g
Proteínas: 4 g
Grasas: 12 g
Grasas saturadas: 3 g
Colesterol: 0 mg
Sodio: 10 mg
Fibra: 3 g
Azúcares: 7 g
Rendimiento: 12-15 galletas
Estas galletas de nueces y semillas bañadas en chocolate no solo son deliciosas, sino que también están repletas de nutrientes, lo que las convierte en un capricho sin remordimientos. Disfrútalas con una taza de café o té, o llévalas como refrigerio nutritivo para llevar.