Ingredientes:
- 100 g de mantequilla sin sal
- 3-4 hojas grandes de salvia fresca, picadas muy finamente
- Una o dos pizcas de flor de sal o sal marina ligeramente gruesa, al gusto
Instrucciones:
- Derrite la mantequilla en una cacerola pequeña a fuego medio, batiendo constantemente hasta que empiece a dorarse y desprenda un aroma a nuez (unos 5 minutos). ¡Cuidado que no se queme!
- Vierte la mantequilla dorada en un recipiente mediano resistente al calor.
- Incorpora la salvia picada y deja reposar durante 15 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Enfría la mezcla en el refrigerador hasta que espese y se solidifique.
- Bate la mantequilla dorada fría hasta que tenga un color y una textura claros, unos 5-7 minutos. Agrega sal marina al gusto.
- Vierte en un recipiente hermético. Refrigerar por hasta 2 semanas o congelar por hasta 3 meses.